Esta entrevista fue publicada originalmente en papel, en La Heavy 451
Alguna vez, alguien dijo que el rock no era para cobardes. Y no sabemos si acertó, lo que sí es cierto es que COBARDES, es una banda de rock´n´roll que ha llegado para hacer que esto no pare. Diego M. Roig habla con Javier “Cordobés” (voz y guitarra), Íñigo Álvarez (guitarra) e Íñigo Idoate (batería) sobre su nuevo disco, QUE EMPIECE EL BAILE.
El primer disco, Ceniza y viento, fue un exitazo, ¿Qué esperáis de Que empiece el baile?
Íñigo I.: La verdad es que todas las expectativas que estábamos teniendo en la banda, se han superado siempre.
Javier “C”.: Eso es. Nos sorprende que la respuesta de la gente esté siendo tan increíble. Es lo que dices: hasta el día de hoy habíamos dado tan solo un concierto fuera de Navarra, un concierto antes de la pandemia, en Madrid. Aunque las segundas partes siempre se dice que son las difíciles, por las críticas, que si se parece, que si no se parece… Pues a ver si dicen: “me esperaba esto, y están dando más”. Ojalá digan eso…
Íñigo A.: Yo, sin embargo, estoy un poco ahí esperando el tortazo, y que venga alguno que diga: “pues es menos rockero”, o “suena menos así, o más así, o han cambiado…”.
Venís en este segundo disco, además, con imagen renovada… ¿Por qué esa pluma como logo?
Iñigo A.: Lo del tema artesanal, ¿no? Que sea algo hecho con cariño, desde la primera letra hasta la última, con su firma. Entonces, pues es eso, el puño y letra de Javi en las canciones, en todas esas melodías. Y transmitir esa idea en una imagen.
¿qué diferencia hay en este disco con el anterior?
Javier “C”.: Yo creo que la mayor evolución está en las manos de Iñigo. Ahí es donde el disco ha cogido otro nivel u otro color, en los trabajos de guitarra.
Iñigo A: Han sido tres años de mucho trabajo, de no parar desde el minuto uno. Empezamos ya desde el confinamiento, trabajando a distancia y por nuestra cuenta. Con el primer disco, estamos encantados, aprendimos muchísimo. Seguimos estudiando un montón: trabajo en casa y trabajo en el local, y hemos puesto toda la carne en el asador. Sí que hemos querido hacerlo un poco más rockero, aunque hay pinceladas de todo, incluso alguna sorpresa muy, muy bonita.
Javier “C”: También es la primera vez que veo que musicalmente toda la banda rema para el mismo lado.

Os ha grabado y producido Colibrí… ¿Cómo ha sido el proceso de creación, primero, y de grabación de Que empiece el baile?
Javier “C”.: Pues tres años de ensayo-error. Hemos probado todo, hasta que nos hemos quedado contentos con todas las canciones. Se las presentamos a Colibrí, nos ayudó a finiquitarlas, pero el trabajo estaba prácticamente hecho. Estamos super contentos con la grabación, y creemos que Colibrí también, y que la hemos aprovechado al máximo. Él te presiona, te ayuda y saca lo mejor de nosotros.
Iñigo A.: El Colibrí te aprieta sin agobiarte, ¿sabes? Es guay trabajar con él.
Los dos adelantos han tenido un montón de reproducciones ¿Por qué os decidisteis por estas dos canciones? Podrían haber sido otras perfectamente…
Íñigo I.: Por eso decimos que estamos encantados con el disco. Cuando estábamos eligiendo el single, decíamos, “puf”… Poníamos en la lista casi todos los temas del disco. Estos… pues igual tienen estribillos más pegadizos, no sé…
Javier “C”: Nunca hemos llegado a estar de acuerdo los cuatro en cuál era más apropiado… Y siempre nos hemos basado un poco, también, en la gente cercana, en su opinión. Porque nosotros también estamos un poco “contaminados” de tanto escuchar.
En Que empiece el baile, a diferencia de vuestro primer disco, casi no encontramos colaboraciones. Es un poco una forma de decir: “somos nosotros, somos Cobardes”?
Íñigo I.: Queríamos ser nosotros, es verdad. Es la carta de presentación que no hicimos con el primero, porque no pudimos presentarlo en persona con la gente. Toma estos 10 cañonazos. Entiéndeme, no hace falta más, en ese sentido. Si viene algo, pues bienvenido. Pero estos somos nosotros.
La única colaboración es la de Selva Barón. ¿Qué aporta Selva en este disco?
Javier “C”.: Toda la dulzura del mundo. Abrió la boca y era como, buah, esto es lo que le faltaba: ese timbre, esa calidez…
Íñigo I.: No sé, siempre escuchabas la canción y estaba bonita, pero sí que es verdad que luego entró ella, y, no sé, como que arropa todo.



Deja un comentario